Ascensos ciegos

Después de dormir un par de horas junto a su compañero se despertó angustiada, reconoció que no había sido abrazada antes de su sueño. Se acomodó un poco para quedarse sin pijama, observó su cuerpo y empezó a quitarse las capas de frío indiferente, una tras otra fue cayendo, al final recobró su piel, entonces sintió que su compañero extendía su brazo hacia su estómago, … Continúa leyendo Ascensos ciegos

Madrugadas perdidas 

​Estábamos demasiado borrachos para querer aceptar responsabilidad alguna, nos habíamos dicho suficientes verdades para confiarnos una noche juntos, ella aceptó ir a mi apartamento y quedarse en mi cama.  Con las primeras luces de neón apagadas en la calle empezó a timbrar el celular, primero no lo escuchó, yo tampocó, luego se despertó y supo que estaba más dormido que ella.  No recordaba mi nombre, … Continúa leyendo Madrugadas perdidas