Diarios Innecesarios XXXI

El borracho insiste en invitar otro trago, yo le permito su insistencia y bebo sin otra obligación que tomar a su ritmo y escucharlo sin hacer observaciones de ningún tipo. Tengo los oídos sordos del cantinero, eso le digo al tiempo que él me pide mantener en secreto lo que me cuenta. Aunque ha repetido un pared veces la motivación que lo sujeta a la … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXI

Diarios Innecesarios XXX

Ella empezó el reclamo con furia, una furia que no le conocía desde hacía varios meses, quizá más de un año atrás no habíamos hablado, por eso no recordaba conversar con ella enojada.  Dijo, eres un idiota, me llamas para fastidiarme, no sabes con quién estoy, ni se te ocurre pensar que ya no te quiero escuchar y menos hablarte. ¿Por qué carajos me llamas? … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXX

Diarios Innecesarios XXIX

Hay mucha literatura acerca de viajes de personas que desde el futuro vienen al presente o van hasta el pasado mediante métodos científicos, máquinas de avanzada tecnología, túneles del tiempo, portales astrales y un sin número de posibilidades ideadas por los escritores de lo fantástico. Esta madrugada, esa idea que en el cine y en los libros, en algunos ensayos científicos y en las conversaciones … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXIX

Diarios Innecesario XXVII

El timbre del celular me despertó, yo pensé en la alarma que a las cinco de la mañana suena para cumplir con el cronómetro que en ese horario está programado para despertarme, apenas puse el dedo sobre el lugar en el que el sonido desaparece, giré nuevamente el cuerpo al lugar en donde estaba previamente, tibio lugar para seguir durmiendo.  El timbre del celular se … Continúa leyendo Diarios Innecesario XXVII

Diarios Innecesarios XXVI

En la mañana, frente al espejo se puso el sostén con desenfado, como si todos los ritos acerca de la desnudez y la ropa los hubiese olvidado. Ahora, con la prenda desajustada debajo de la blusa, sin que ella quisiera notarlo, uno de sus senos amenazaba con la fuga mientras el otro parecía escondiéndose de un ataque nuclear. Así estaba detrás de la barra, yo … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXVI

Diarios Innecesarios XXV

Pasaron varios taxis antes de que uno aceptara llevarme al centro.  El hombre tenía más afán del que yo hubiese podido aparentar, el hombre presionaba el acelerador y el freno con furia.  Presumo de miedoso y es así, no me asusta para nada decir que siento miedo.  Al atravesar una calle queriendo adelantar rápidamente un automóvil lo obligó a frenar y girar fuertemente hacia el … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXV

Diarios Innecesarios XXIV

A las cuatro de la mañana oí la alarma del auto, ocurre todos los días a la misma hora.  Antes de mis problemas de insomnio no lo sabía, y tiene sentido, a esa hora estaba dormido sin que los ruidos de la calle interrumpieran mi sueño.  Son tres meses sin que yo acepte que tengo un desorden para dormir, encuentro siempre una buena excusa para … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXIV