Despertar acompañado, nada más

Yo solo quería un rato de sexo y volver por una mañana a la costumbre de despertar acompañado.Ella no tenía prisa por saber de mis deseos, aunque hubiese estado dispuesta a ellos. También quería arruncharse y poder quitarse todo al sentirse calentada por mi cuerpo. Conversamos hasta que el azar no da más oportunidades para que se le pida lo que uno quiere, y nos … Continúa leyendo Despertar acompañado, nada más

Girasoles observan el oriente de tu boca

Anoche, sin que yo lo supiera entraste a mi cuarto, caminaste descalza alrededor de mi cama, estuviste viéndome largos minutos sentada al borde de mi cama, querías besarme, sabías que si lo hacías me despertarías.  Esta mañana supe que habías estado, tú no lo notas, cada uno de tus pasos aparece marcados con tierra, dejas un manto de tierra abonada cada que pisas mi cuarto.  … Continúa leyendo Girasoles observan el oriente de tu boca

Micción imposible

Yo la conocí en la fiesta de fin de año que organizaron en la compañía.  Ella estaba bailando con sus amigas, estuve observándola durante unos minutos, tres canciones, a la cuarta me acerqué para pedirle bailar la siguiente.  El pie va, la rodilla se dobla, el cuerpo gira, uno, dos, tres, mi mamá me enseñó muy bien.  La siguiente y la próxima, y otra vez … Continúa leyendo Micción imposible

Inacabados por el tiempo

Saludo a los hombres de avanzada edad que van al café, ellos van como yo, a tomar café y estar, estar observando, conversando en diálogos internos y secretos, uno de ellos responde el saludo, el otro tarda en hacerlo, cuando lo hace me dice, «no es grosería, es la vejez que me acompaña, ella es la que le pone la velocidad a mi cuerpo, lento, … Continúa leyendo Inacabados por el tiempo

Meridiano umbilical

No he doblado la línea horizontal de mis ojos sobre tu ombligo para observar tu estómago pensando en la proximidad de tus senos. Diré hoy que ha sido cuestión de suerte, tú estás, yo estoy, no sé si quieres, no te he dicho que lo deseo, te imagino, te supongo, en cambio tú, me sonríes distraída sin que yo pueda saber si mi mano encontrará … Continúa leyendo Meridiano umbilical

Aproximaciones a la infancia

En el ascensor, esta mañana cuando subía al piso quinto, una mujer hermosa subió conmigo. Ella se hizo junto a los botones numerados con los que se indica el piso requerido, me preguntó, me preguntó el piso al cual iba, dije quinto, ella marcó otro, unos pisos más arriba. Rogué por un corte de energía, una falla en el ascensor, nada ocurrió, el camino vertical … Continúa leyendo Aproximaciones a la infancia