Rutinas burocráticas

Los viernes en la noche considera cumplidos todos sus compromisos de trabajo, no hace parte de esta consideración lo que ha dejado pendiente en la oficina, para él después de abandonar el espacio físico de la oficina antes del día de descanso nada lo compromete. Los días laborables, las horas de trabajo no tienen otra fecundidad que la de la mantener las heridas sangrando. Sí, … Continúa leyendo Rutinas burocráticas

Cansancios sin previo aviso

Ocho, siete y seis antes, ahora cinco personas adelante en la fila. El carrito del mercado no llegó al límite, un mercado para la semana, solo algunas cosas de aseo, unas pocas para completar la nevera y, bueno, también una blusa y un par de calcetines, hubiera querido incluir un brasier y alguna prenda adicional de ropa interior, pero esta vez el mercado lo pagaba … Continúa leyendo Cansancios sin previo aviso

Te quiero de poeta

Me dijo, yo solo quería los jugos de tu fruta poética, no esa podrida bendición de agua con la que te duchas en la mañana y vas envenenado de burócrata a subrayar errores y redondear cifras, no señor, yo quería otra cosa, quería tu olor a soledad y tu palabra festiva de tildes y acentos de calles llenas, yo quería tu voz arrinconada en mi … Continúa leyendo Te quiero de poeta

El cansancio herido de repeticiones

Detienes todos los movimientos reconocidos de tu cuerpo, piensas en que eres una estampilla de tu rostro en el espejo, quedas congelada unos segundos, respiras y tu pecho se mueve, parpadeas y la forma reflejada cambia al tiempo que tu cuerpo se mueve. El agua cae del grifo y trata de quedarse en tus manos colgando sus gotas sobre tu piel, lavas tus manos, miras … Continúa leyendo El cansancio herido de repeticiones