Una fuerza secreta tras pronunciar mi nombre

La mujer que me gusta sabe asuntos de mi vida de los cuales no tengo conocimiento, por ejemplo, sabe de la diferencia entre la velocidad de mi sonrisa espontánea ante el asombro de encontrarla a ella, y la velocidad, que no es la misma, con la que sonrío al escuchar que ella dice mi nombre. A propósito del nombre, comprende más que nadie el cambio … Continúa leyendo Una fuerza secreta tras pronunciar mi nombre

Intersticio en la memoria

La mujer que me gusta se despierta con el sonido de la alarma con la cual marca el límite de su descanso nocturno, adelanta su brazo y mira el reloj para confirmar la hora que ya conoce. Esta mañana ha sucedido como tantas veces, tras ver la hora, acude a un intersticio por el cual asomarse a su memoria y recuerda el último beso que … Continúa leyendo Intersticio en la memoria

Hay una mujer que me lleva oculto

Hay una mujer tocando sus ojos, el rostro, las manos, la boca, quiere saber cuál grieta abierta le permitió a mis palabras cruzar su indiferencia hasta despertar su primavera. Hay una mujer que mira las fotos de su familia en la billetera que lleva en su bolso, ya sin asombro acepta que yo estoy invisible cortejándola desde un lugar en donde ella me lleva oculto. Continúa leyendo Hay una mujer que me lleva oculto

Hay una mujer sorprendida

Hay una mujer sonriendo al recordar que su nombre y el mío por lo menos comparten una letra. Hay una mujer sorprendida porque con cada excusa para evitarme descubre una superior para permitirme el encuentro. Hay una mujer preguntando a las líneas de su mano si el secreto escrito en ellas es la caricia que una tarde pondrá con la palma abierta en mi espalda. Continúa leyendo Hay una mujer sorprendida

Hay una mujer poniendo nudos en su timidez

Hay una mujer que sospecha de sus promesas y presiente que una noche antes de la luz de la luna probará sus besos en mi boca. Hay una mujer que puede pronunciar mi nombre, identificar mi voz, reconocer mi rostro; eso es suficiente para que tenga importancia mi existencia. Hay una mujer poniendo nudos en su timidez para impedirle a su boca decir que le … Continúa leyendo Hay una mujer poniendo nudos en su timidez

Hay una mujer que quiere entrar en mi memoria

Hay una mujer en un espejo que me encuentra en sus ojos, no sabe a ciencia cierta cómo, pero siente que le he desatado el apetito por la sorpresa diaria y la extrañeza ante los encuentros. Hay una mujer que quiere entrar en mi memoria para descubrir si pienso en ella. Esa mujer se detiene a leer los espacios vacíos en mis palabras escritas para … Continúa leyendo Hay una mujer que quiere entrar en mi memoria