Rutina entre pasillos

Camino por los pasillos del supermercado, una mujer va adelante, no la conozco, apenas hace tres pasillos que la sigo, su falda me habla, dice, hay más universos bajo mi voz que narraciones en tus palabras. Sus pies son de una precisión sin estética, caen por entré líneas invisibles, da giros con una necesaria aventura que me ciega y obliga al seguimiento. Ella camina entre … Continúa leyendo Rutina entre pasillos

Me sabes, me presientes

Vas a la ducha sin mí. Todos los sonidos anuncian una lluvia de acentos y tildes, de gotas obreras y gotas reinas desplegando colmenas sobre tu piel. Vas a la ducha sin mí. Te sigo, ojos sin cuerpo se apresuran a verte desde el único lugar donde puedo otearte, mi imaginación de ti. Comas y puntos, signos de puntuación en todas sus formas, vocales, mayúsculas, … Continúa leyendo Me sabes, me presientes

Advertencias oportunas

Fue extraño compartir la mesa contigo, un lugar esquivo, olvidado, sin conjunción previsible entre nosotros, tú ibas, yo igual, y nos encontramos sin posibilidad de negarnos, de huir para no compartir lugar en el restaurante. El ofrecimiento, la silla, la carta, tú escoges, yo escojo, toman el pedido, algunas palabras se atreven a una conversación arañada de la boca con bisturí quirúrgico. Los platos llegan, … Continúa leyendo Advertencias oportunas

Crecen húmedas sus hojas

Surcar lentamente entre los libros de la biblioteca de casa tiene una magia cuyo lugar es la memoria. Acabo de encontrar, entre dos novelas de Kawakami, un libro de poemas de Octavio Paz, con él llega el recuerdo de un día cuando los libros se cayeron sobre nosotros, queríamos hacer el amor en el escritorio, luego de los golpes no previstos y la risa oportuna … Continúa leyendo Crecen húmedas sus hojas

Serenidad, entrega y olvido

La geometría de sus senos es expuesta a mis ojos cuando ella abre su blusa, mi mirada tiene la medida exacta de su forma; ella me dice, la izquierda es la guerra, la derecha es la paz, la izquierda es la furia, la derecha es la serenidad, una es la entrega, la otra es el olvido. Tu deseo es la caricia entera sin distinguir entre … Continúa leyendo Serenidad, entrega y olvido

Dime tú qué crees

Tú que tomas coca cola y firmas discretamente con tu nombre cuando te lo exigen los documentos, que estás unas libras pasado de peso y te sientes indefenso frente a las corbatas y antes de conciliar el sueño apuestas contigo mismo a soñar con una pareja olvidada. Dime, ¿Traes en tu billetera el nombre de tu primer amor?Tú que te quitas los zapatos para ver … Continúa leyendo Dime tú qué crees