La noche no puede contenernos

R.C. ha escrito en su cuaderno de notas personales que la comida no es lo que era antes, ha perdido el sabor y la forma, ya no puede presumirse que el plato es inocente, no, ahora el plato sabe lo que sirve y se ofrece como un distinguido caprichoso al que debe rendirse pleitesía. R.C. toma la lista de canciones que mencionan en la Rockola … Continúa leyendo La noche no puede contenernos

Ella se desprende del fastidio intelectual

Ella habla varios idiomas al mismo tiempo, el sarcasmo y la ironía son parte de ellos, una mueca le es suficiente para desprenderse del fastidio intelectual con el que se le acercan algunos, sí, que no son idiomas, pero es casi lo mismo, para entenderla hay que haber aprendido de sus gestos y maneras de usar una cosa para decir lo contrario. Ella escucha música … Continúa leyendo Ella se desprende del fastidio intelectual

El deseo, en la punta de la lengua

Abre el reproductor, se guía con los dedos, escoge una canción, inicia la música, conecta los oídos a las notas, cree que esta música es para noches de luna sin lluvia, cambia la canción, deja sonar otra, esta es para tardes de lluvia, pasa a la siguiente, la deja, es dulce la canción, piensa en el sabor del chocolate, es música para comer chocolate. Mira … Continúa leyendo El deseo, en la punta de la lengua

Una soledad doliendo en mis ojos

Me tropecé con una soledad y la traigo doliéndome en los ojos, por eso todo lo miro sin la distancia apropiada, así le respondí cuando me dijo. – Pareces desganado de sueños, sin apetito por las utopías, te está ganando la realidad. Me invitó a escuchar música, la de su gusto, le puso propósito al momento, y poco a poco se fue desbaratando la música, … Continúa leyendo Una soledad doliendo en mis ojos

Tus lugares favoritos, la música, el bar

El adagio popular enumera tres cosas para hacer en la vida, tener un hijo, escribir un libro, y sembrar un árbol, ahora que estoy en uno de los bares a donde asisto para escuchar música en vivo pienso en poner una condición parecida a la del adagio mencionado. Cada uno debe apropiarse de un lugar favorito para los libros, uno para el café, otro para … Continúa leyendo Tus lugares favoritos, la música, el bar

Silencio

El silencio produce el abono necesario cuando lo que debe florecer en nosotros parece haber perdido fuerza. También están hechos de silencio la música y la lectura, su propósito es llevarnos a donde solo puede estar un mismo, ponernos en un diálogo en el que somos el que escucha y el que habla. Callado, estoy callado porque dentro una conversación está pidiendo mis palabras, así … Continúa leyendo Silencio