Encuentro

Por una suerte de milagro entraste al supermercado, tras la lluvia pendenciera que golpeaba todo ser vivo y muerto en la calle llegaste, no pudiste verme rodear uno de los estantes observando los alimentos expuestos, lo sabrías después cuando me escuchaste hablar sobre ello como si fuese un acto de heroísmo, creíste que la lluvia me había secado el cerebro en vez de empantanarlo, no … Continúa leyendo Encuentro