A una mujer que se me atravesó como poema, un poema que se apareció sin aviso y se que no está para encuentros ni fugas.

¿Qué somos?  Ella puso la pregunta en una hoja amarilla que encontró en la librería, dejó la hoja doblada dentro del bolsillo de mi camisa, me pidió leerla cuando ella estuviese iniciando el vuelo, no antes, no mucho después.  En el aeropuerto se escuchó el ruido del avión al elevarse, eso supuse, yo estaba en la capilla, ahí no se oía más que el ruido … Continúa leyendo A una mujer que se me atravesó como poema, un poema que se apareció sin aviso y se que no está para encuentros ni fugas.

Diarios Innecesarios XXVI

En la mañana, frente al espejo se puso el sostén con desenfado, como si todos los ritos acerca de la desnudez y la ropa los hubiese olvidado. Ahora, con la prenda desajustada debajo de la blusa, sin que ella quisiera notarlo, uno de sus senos amenazaba con la fuga mientras el otro parecía escondiéndose de un ataque nuclear. Así estaba detrás de la barra, yo … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXVI