Un reguero de palabras
Esta noche cuando la mujer que me gusta estaba yendo del trabajo a algún lugar del que no tengo conocimiento alguno, iba yo en un taxi leyendo unos poemas que le escribí a sus ojos y sus ojeras, a sus manos escribiendo en el teclado de su computador, a la manera en que parece querer morderse los labios mientras me mira, a la forma de … Continúa leyendo Un reguero de palabras