Hotel para despedidas

Le dijo, en este hotel, primero los clientes deben ver las habitaciones y luego puede decidir quedarse en él. No están numeradas, cada una tiene un nombre. Una luz de arcilla desempolvaba las letras en las puertas. Michima, Pizarnick, Plath, Hemingway, Woolf, Pavese. Antes de seguir a la siguiente puerta sintió que el visitante devolvía sus pasos y corría, un cliente menos, unos minutos después … Continúa leyendo Hotel para despedidas

Es un día más, es bien recibido por todos

A la mujer le obsequiaron una blusa de color verde, hoy la lleva puesta, igual que la ropa interior que compró para ella, pasó del rito de la celebración a la constancia abierta de estar usando algo nuevo. El aroma sudoroso de su espalda y sus piernas es negado por la cultura, ella lo acepta y se pone en contra de su cuerpo, usa un … Continúa leyendo Es un día más, es bien recibido por todos

Aromas en lugares equivocados

Un leve perfume femenino empezó a aparecer en mis manos desde que mi novia ha estado quedándose los fines de semana en mi casa, no lo había sentido tan fuerte ni había imaginado el origen del aroma como hoy. Estuve haciendo fila durante una hora en una entidad bancaria, todos los que solo tenemos la hora del almuerzo para hacer diligencias estábamos ahí, uno tras … Continúa leyendo Aromas en lugares equivocados

Volver al protozoo primogénito

Ante la insistencia por las preguntas sobre los frascos llenos de arena que adornaban cada uno de los estantes, así como algunos otros lugares de la casa, ella accedió a contestar.  Su matrimonio fue con un hombre que vivió con los pies en la tierra, y dicho además de metafórico por aquello de que era alguien centrado en ideas cuyo propósito y manera de realizarse … Continúa leyendo Volver al protozoo primogénito

Objetos para el desapego

Desalambró sus historias, las descolgó de la pared, las sacó del armario y juntó con los muebles, las fue ubicando en cajas, cerrándolas luego. Las historias impregnadas en sus objetos de casa se internaron en cajas cerradas, al tiempo ella fue levantando sus pies, para no olvidar sus historias las selló entre sus dedos, las repitió en sus pestañas y sus ojos delgados de luz … Continúa leyendo Objetos para el desapego