Con razones basadas en miedo

Tus días están contados, y esa prisa que llevas por retener en tu memoria el tiempo como si esos recuerdos pudieran salvarte sirve tanto como lo inasible para demostrar la fuerza de la mano empuñando la nada. Tú, al igual que aquella multitud hecha masa de gente desconocida pero uniforme, vas por ahí sin saber cuántos te quedan, cuántos minutos y repeticiones diarias te tocan … Continúa leyendo Con razones basadas en miedo

El silencio grita

Ya lo dijeron antes, llueven noches, caen goteadas y forman charcos de sombra en la superficie afuera, tú sin contar parpadeos sumas cansancio en tus ojos, solo miras adentro, las paredes como silos y tu almacenando en ellas una hamaca de arena donde pusiste la pesada inquietud del mañana que llegó hoy y se quedó perdido en el día. También dijeron antes, el silencio grita, … Continúa leyendo El silencio grita

Temor por los gatos

Usó el desvelo para evocar lugares de viaje, pensar en los amigos, recordar amores, repasar la contabilidad propia, desear sentir al viento traer la lluvia, el agotamiento de las gotas en la ventana, en ese instante notó el silencio abrasándolo todo, concentró su atención en los ruidos, solo recibió los producidos por el movimiento de su cuerpo, siguió unos minutos así hasta cuando un ladrido … Continúa leyendo Temor por los gatos

Una soledad doliendo en mis ojos

Me tropecé con una soledad y la traigo doliéndome en los ojos, por eso todo lo miro sin la distancia apropiada, así le respondí cuando me dijo. – Pareces desganado de sueños, sin apetito por las utopías, te está ganando la realidad. Me invitó a escuchar música, la de su gusto, le puso propósito al momento, y poco a poco se fue desbaratando la música, … Continúa leyendo Una soledad doliendo en mis ojos

Solitarias diligentes aprendieron la rutina

Hoy es un día cualquiera, este es algún lugar, yo soy un mengano más, el aire se enlaguna sobre prontitudes del que va, del que ya no fue, del que no será. La lluvia no cae torrentosa, teme a su propia intemperie; llovizna, a una cruzada de dóciles gotas, las mama el viento de una ubre nubilosa. El impar jubiloso ve pasar al uno y … Continúa leyendo Solitarias diligentes aprendieron la rutina

Amores en la periferia de la carta

El policía tomó la carta y empezó a leerla en voz alta, fue así que entendió como los tres nos habíamos ido a los golpes, yo tenía un morado en el ojo derecho, el hombre del café había recibido una fuerte patada en una pierna, una señora que apoya en actividades de seguridad en el centro comercial, no estaba maltratada pero era culpable de habernos … Continúa leyendo Amores en la periferia de la carta

Mamadores de ubres

Nos dijeron que estaba prohibida la comercialización de leche cruda, después de eso decidimos hacer el club de los mamadores de ubres, fue así como empezó todo, ya luego nos decidimos a comprar la granja, incluidas las tres vacas y la ternera, a las cuales cada fin de semana íbamos a chuparles las tetas, no sabíamos nada de la afición de la vecina por hacer … Continúa leyendo Mamadores de ubres

Lo normal hecho circo

Ella era la última mujer con una talla de brasier superior a 30, no necesitaba relleno en la tela, no había usado silicona u otro material para agrandar sus senos. Estábamos todos ante lo que los medios de comunicación habían empezad a ofrecer en sus publicaciones como un acto insólito. Asombroso, por lo idiota y lo necesario, fueron las publicaciones que siguieron a su descubrimiento, … Continúa leyendo Lo normal hecho circo