Una presencia inasible para que la penetre

La mujer en la silla a mi derecha, desde que estamos sentados, ha estado hablando por teléfono con un hombre, de quien presumo es su amante, y la referencia a amante no es porque sea él con quien cometa una infidelidad, le habla con bocados de ternura y pone acentos cortos al final de algunas palabras como si esperara de él una culminación diferente a … Continúa leyendo Una presencia inasible para que la penetre

La casualidad nos trajo

Yo sería otro de no haber alcanzado esta cercanía contigo. Un distanciamiento de mí mismo cubriría mi continuo movimiento, estaría aquí, sí, donde estoy, estaría aquí palideciendo la noche al tiempo que te busco sin saber quién eres o por qué quiero encontrarte. La casualidad nos trajo, debió ladear ciertos caminos, bloquear cruces entre calles, quizá hasta motivó encuentros en lugares para que pudiese darse … Continúa leyendo La casualidad nos trajo

El azar apuesta por nosotros

El azar lanza los dados y apuesta a que nos encontramos, tú y yo, por ahí en un camino, en una tarde con el sol empantanado tras la nube. El azar también pierde y vuelve a la apuesta, juega nuevamente, pone todo en la última carta porque quiere vernos pronto con ese helado que aún no hemos compartido. Tú y yo, en cambio, vamos por … Continúa leyendo El azar apuesta por nosotros

No reconocen el tiempo o el destino

No estoy hastiado, no me confundo, me rasca la nariz y no me salen sangre o mocos, me pican los ojos por la polución en el aire, parpadeo cada incierto número de segundos. Los hombres no tienen líneas en las manos, perdieron la capacidad de imaginar siquiera futuros imaginarios como lo hacen las gitanas, no juegan a las cartas ni le apuestan a pedirle deseos … Continúa leyendo No reconocen el tiempo o el destino

Un eslabón más en la cadena

Es una hora a la cual le empeñé este esfuerzo, me quité la máscara, no para lavarla, solo para verme, para no usar el vidrio y ver lo que debe verse. Una mujer trajo puesto un escote, me gusta decir eso porque no hay sentido en esa frase, el escote es por definición el lugar vacío formado por la tela que lo rodea, no existe, … Continúa leyendo Un eslabón más en la cadena

El asfalto asalta cualquier mirada

Imaginemos. Esta es la selva. Abundan el asfalto y los humanos. El cemento, el ladrillo, el asfalto asaltan cualquier mirada, no hay opción de eliminarlos del paisaje, se disfrazan, amarillo, negro o gris oscuro, pocas veces se viste con una tonalidad cromática diferente. La calle es un río por el cual ascienden caros plásticos y latas, instrumentos de transporte forjados en hierros sobre neumáticos. Yo … Continúa leyendo El asfalto asalta cualquier mirada

Reconocer que es su única respuesta

Usted que cuando fuma evapora las nubes y se deja caer intacto sobre arena inútil, usted que enumera alegrías para alcanzar un divisor de sus dolores, usted que ha perdido la fe en la exactitud de la matemática y ve perdida su puntualidad aritmética ante el avasallamiento de la avaricia de los nuevos feudales, usted al que le importan cómo, por qué, dónde, cuándo, qué, … Continúa leyendo Reconocer que es su única respuesta

Escribe para poner voz al viento

Escribe uno o dos versos a la ventana cerrada, espera un poco a la puerta abierta, lee un poco bajo el balcón y ofrece tu silencio para verlo abierto. Lo anterior nada asegura, más allá de disfrutar tus palabras acometiendo vuelo de cometas, más allá de verlas desprenderse del aire y fingir el sueño de la ceniza. Apuesta el amor a esos mismos versos, que … Continúa leyendo Escribe para poner voz al viento