La voz ocular se apaga

Los niños suben a los techos de las casas y con pequeñas escobas y trapos de cocina van limpiando del cielo el humo de las industrias y los autos, solo así aparece la noche, pulcra y sin mugre del día, aparece la noche con su atavío negro. En las ventanas, aún con las cortinas, una luz de estrella artificial aparece titilando sin rubor alguno en … Continúa leyendo La voz ocular se apaga

Sin imaginar el dolor

Usted no sabe del dolor que es capaz esta piel, dentro, como una prisión de la que no es sensato mostrar sus habitantes, me cruzan dolores cuyo nombre está cobijado por el tiempo sin medida, duele ahora, dolió antes, y volverá a doler más adelante. Usted me ve entero y yo estoy armado de fragmentos, ahora mismo una savia se descuelga por la sangre y … Continúa leyendo Sin imaginar el dolor

Le dedico un gesto de sorpresa

Hay días en que me siento en la mitad de la vida, empiezo a sumar y noto con apego a la aritmética básica que un largo trecho he zurcido, o al contrario, descosido y lo que queda con un poco de suerte será lo mismo. Y eso ocurriendo al tiempo o motivado con la pregunta de la muchachita que quiere conocer mi año de nacimiento. … Continúa leyendo Le dedico un gesto de sorpresa

Sin haber hecho valer la promesa

Sientes el peso de los compromisos fallidos, de las citas incumplidas, de los propósitos sin fecha, del desamor y el desamparo, de los palabras y los nombres olvidados, de los que se fueron sin un abrazo, de las despedidas obligadas, de la salud averiada por uno mismo, de la palabra empeñada sin haber hecho valer la promesa, de haber huido o de no haberse ido. … Continúa leyendo Sin haber hecho valer la promesa

Te deseo, te quiero, te amo

Lo que me gusta de los secretos guardados en la punta de la lengua es que luego uno los deja empotrados con tinta transparente en la boca de la mujer a quien besa, y siendo así, vuelve una y otra vez a tachar con ahinco aquello que ya dejó escrito. Se usa este mismo instrumento en el que se conservan secretos para hurgar en sensaciones … Continúa leyendo Te deseo, te quiero, te amo

Sonidos dispersos

12:21 a.m., una buena hora para estar despierto. La calle apuesta por el silencio. En la habitación la música de Burning Caravan. En el celular una teleconferencia de soporte. La luz de la lámpara comprende su ojo abierto cuando me ve leer los poemas en las páginas del libro. Una pintura ofrece sombras y luz sobre un pantano. Las puertas del closet están cerradas. Una … Continúa leyendo Sonidos dispersos

Soy vecino de la Vía Láctea

Soy vecino de la Vía Láctea, mis mejores amigos ostentan un hipódromo mecánico en Marte, esta madrugada estábamos en la Luna jugando con un cañón de electrones a dispararle a los seres invisibles que copan el espacio vacío entre planetas, ellos dormían y no podían percatarse de que por instantes eran visibles para nosotros. Con uno de los telescopios lunares, después de pagar ocho Uranios … Continúa leyendo Soy vecino de la Vía Láctea

Estés aquí sin buscarte

Tú sabes de la línea oblicua con la cual inicio la escritura de mi nombre, lo pronuncias sin alargar o acortar los acentos, no en voz alta, solo lo dices en secreto para tus pensamientos. Tú recoges del aire mensajes secretos, lo haces al abrir las manos y sin notarlo los llevas hasta tu piel en donde quedan grabados siempre, ahí están los míos, no … Continúa leyendo Estés aquí sin buscarte

Escucha el rumiar de las agujas

Cosen, escucha la voz de las agujas cayendo en la tela, una puntada tras otra cruza sobre todo aquello que está expuesto en la tierra, un vestido, el que imagina la nube, un corte, el que es posible para línea vertical que cae en puntos sin ojal, sin junturas. Escucha el rumiar de las agujas, no se estorban entre sí, no se enumeran, se vuelcan … Continúa leyendo Escucha el rumiar de las agujas

No le pertenezco a tu materialidad

Ya no estoy hecho de centímetros o libras, de pasos o reposos, de cicatrices o de heridas, de escaleras subiendo o de puertas abiertas. Ya no estoy formado de sangre, carne o huesos, de cabellos, uñas o pestañas. Ya no tengo estatura ni soy medido por el metro, no tengo un volumen exacto, una forma abordada exacta en la mirada. Ya soy una idea, tu … Continúa leyendo No le pertenezco a tu materialidad