Diarios Innecesarios XXXIV

Camino por los pasillos del supermercado, una mujer va adelante, no la conozco, apenas hace tres pasillos que la sigo, su falda me habla, dice, hay más universos bajo mi voz que narraciones en tus palabras. Sus pies son de una precisión sin estética, caen por entré líneas invisibles, da giros con una necesaria aventura que me ciega y obliga al seguimiento. Ella camina entre … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXIV

Diarios Innecesarios XXXIII

Volviste a casa, aun conservabas la llave y la puerta mantenía la misma cerradura. Estabas sentada en el sofá con las piernas cruzadas, tenías un vaso de agua en la mano derecha y con la izquierda sostenías el bolso. Parecía que el silencio de la sala hubiese esculpido tu cuerpo sin otra pretensión que dejarte liviana para que en cualquier momento el viento te elevara … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXIII

Curiosidades verbales

Mi hermano estaba ofendido. Más que ofendido estaba alterado y sin oportunidad de superar la soberbia que se le notaba en todos sus movimientos. Veía mi rostro de borracho amanecido y decía, ayer fui a su funeral, en qué infiernos estaba? No le respondí, no sabía qué se refería, aunque yo sentía que el universo había roto sobre mi espalda todas las galaxias. Estábamos todos, … Continúa leyendo Curiosidades verbales

Diarios Innecesarios XXXII

Era tarde, había arruinado la cita. Eso pensé al llegar y no encontrar a mi amiga en el lugar al que habíamos prometido ir esa mañana. Era una hora demasiado cercana a la madrugada, yo debí prever que llegaría tarde, pude haber propuesto otra hora. Me senté. Pedí un café. Me advirtieron que debía pagar primero en la caja y luego recibirlo para llevarlo a … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXII

Me gusta el lunar que llevas arriba de tu seno derecho.

Originalmente publicado en Oscar Vargas Duarte:
Hace más de cuatro días no he salido a la calle, bueno, apenas si he podido moverme de la cama.  No sé si te acuerdas de la ocasión en la que fuimos a caminar con unos amigos al parque natural que está a una hora de la ciudad.  Fuimos con tus compañeros de la oficina y un grupo de… Continúa leyendo Me gusta el lunar que llevas arriba de tu seno derecho.

Palabras discontinuas

Llueve en un lugar lejano. Traigo el sueño en la boca de tu nombre. La boca llena de sables. Lugares equivocados en sitios comunes. En Neptuno caen hojas invisibles hacia el cielo. La noche muere en una luna que empieza su parpadeo en tu boca. No hay palabras para mencionarte. Una excusa para no llamarte a mi memoria. Tu tatuaje es la memoria del cielo. … Continúa leyendo Palabras discontinuas