El desayuno del domingo
Ahora que saliste a desayunar y sin notarlo ignoraste a la mujer que se sentó en la mesa de al lado, no viste que ella llevaba el sostén del modo contrario, las copas atrás; no lo notaste, te perdiste de verlo por estar observando al hombre de bigote que atendía las mesas y preguntaba por los pedidos de los clientes. Nadie más en el lugar … Continúa leyendo El desayuno del domingo