Sin haber hecho valer la promesa

Sientes el peso de los compromisos fallidos, de las citas incumplidas, de los propósitos sin fecha, del desamor y el desamparo, de los palabras y los nombres olvidados, de los que se fueron sin un abrazo, de las despedidas obligadas, de la salud averiada por uno mismo, de la palabra empeñada sin haber hecho valer la promesa, de haber huido o de no haberse ido. … Continúa leyendo Sin haber hecho valer la promesa

Te deseo, te quiero, te amo

Lo que me gusta de los secretos guardados en la punta de la lengua es que luego uno los deja empotrados con tinta transparente en la boca de la mujer a quien besa, y siendo así, vuelve una y otra vez a tachar con ahinco aquello que ya dejó escrito. Se usa este mismo instrumento en el que se conservan secretos para hurgar en sensaciones … Continúa leyendo Te deseo, te quiero, te amo

Sonidos dispersos

12:21 a.m., una buena hora para estar despierto. La calle apuesta por el silencio. En la habitación la música de Burning Caravan. En el celular una teleconferencia de soporte. La luz de la lámpara comprende su ojo abierto cuando me ve leer los poemas en las páginas del libro. Una pintura ofrece sombras y luz sobre un pantano. Las puertas del closet están cerradas. Una … Continúa leyendo Sonidos dispersos

No reconocen el tiempo o el destino

No estoy hastiado, no me confundo, me rasca la nariz y no me salen sangre o mocos, me pican los ojos por la polución en el aire, parpadeo cada incierto número de segundos. Los hombres no tienen líneas en las manos, perdieron la capacidad de imaginar siquiera futuros imaginarios como lo hacen las gitanas, no juegan a las cartas ni le apuestan a pedirle deseos … Continúa leyendo No reconocen el tiempo o el destino

Un eslabón más en la cadena

Es una hora a la cual le empeñé este esfuerzo, me quité la máscara, no para lavarla, solo para verme, para no usar el vidrio y ver lo que debe verse. Una mujer trajo puesto un escote, me gusta decir eso porque no hay sentido en esa frase, el escote es por definición el lugar vacío formado por la tela que lo rodea, no existe, … Continúa leyendo Un eslabón más en la cadena

El asfalto asalta cualquier mirada

Imaginemos. Esta es la selva. Abundan el asfalto y los humanos. El cemento, el ladrillo, el asfalto asaltan cualquier mirada, no hay opción de eliminarlos del paisaje, se disfrazan, amarillo, negro o gris oscuro, pocas veces se viste con una tonalidad cromática diferente. La calle es un río por el cual ascienden caros plásticos y latas, instrumentos de transporte forjados en hierros sobre neumáticos. Yo … Continúa leyendo El asfalto asalta cualquier mirada

El beso ha dejado de tener nombres

El beso y las palabras le resecan la boca, el silencio matutino ha llegado muy pronto, ningún ruido explicable es excusa para dar inicio a las lamentaciones del día, los oídos son tercos y se concentran en un chirrido transparente que escapa a la noche. Es tarde para estar despierto y temprano para haber despertado, es la hora de los besos en la punta de … Continúa leyendo El beso ha dejado de tener nombres

Izquierda o derecha; la misma fugacidad

Cuando tomo los lápices de colores con la mano izquierda y recuerdo haber aprendido a usarlos con la opuesta, me cuestiono por la inapetencia propia por aprender a usarlas para las mismas cosas, pintar con la derecha, pintar con la izquierda, saludar con una del mismo modo en que lo hace la otra, escribir a la misma velocidad con la mano diestra y la zurda. … Continúa leyendo Izquierda o derecha; la misma fugacidad