Tus manos limitan con la boca

Así van las palmas abiertas siendo instrumento dirigiendo la apertura de caminos, como exploradores pidiendo espacio abierto para colonizar entera las tierras acariciadas, así van las manos como brújula acrecentando la certeza de que aquello recorrido es la perfecta ruta para que dentro de la gruta pueda tallarse insistentemente hasta cuando una nube deje caer la lluvia, y los charquitos den testimonio de la furia … Continúa leyendo Tus manos limitan con la boca

Secretos en puntos suspensivos

Ella me presiente, pone una mano sobre la otra, las frota, tiene frío, cree escucharme en la voz de alguien que habla a lo lejos, no mueve su cuerpo para buscarme, no quiere delatarse, hoy sabe quererme, de alguna parte le salió un amor oculto, se resiente, no quiere quebrarse, le hace gracia creer que se quiebra al dejar notar que hoy, particularmente hoy se … Continúa leyendo Secretos en puntos suspensivos

Meridiano umbilical

No he doblado la línea horizontal de mis ojos sobre tu ombligo para observar tu estómago pensando en la proximidad de tus senos. Diré hoy que ha sido cuestión de suerte, tú estás, yo estoy, no sé si quieres, no te he dicho que lo deseo, te imagino, te supongo, en cambio tú, me sonríes distraída sin que yo pueda saber si mi mano encontrará … Continúa leyendo Meridiano umbilical

Estadísticas sexuales

Ella había calculado que durante el último año habían tenido sexo con su esposo una vez cada seis días, de esas veces solo tres fueron en un lugar diferente a la casa, en un hotel en el que estuvieron de vacaciones una semana. De todas las ocasiones sus orgasmos habían sido reducidos a uno cada tres ocasiones, es decir, tuvo 61 relaciones sexuales en el … Continúa leyendo Estadísticas sexuales

El deseo, en la punta de la lengua

Abre el reproductor, se guía con los dedos, escoge una canción, inicia la música, conecta los oídos a las notas, cree que esta música es para noches de luna sin lluvia, cambia la canción, deja sonar otra, esta es para tardes de lluvia, pasa a la siguiente, la deja, es dulce la canción, piensa en el sabor del chocolate, es música para comer chocolate. Mira … Continúa leyendo El deseo, en la punta de la lengua

El deseo, reconoce el sonido

Aplaude, un aplauso para conectar con su yo más antiguo, el que solo reconoce la música en las palmas, un sonido, otro, fuerte, suave, aplaudir por aplaudir. Sonríe, reconoce el sonido, escucha la fortaleza de la mano recogiendo el aire y hacer uso del mismo para aumentar el sonido. Tomo con una mano, la otra, las distribuye haciendo figuras, cubos, triángulos, circunferencias, esferas, conos, una … Continúa leyendo El deseo, reconoce el sonido

El deseo, por el roce de los dedos

Toca los nudillos, lanza un puño con la zurda a la palma diestra, repite el ejercicio, al contrario, golpe de puño desde la derecha hacia la izquierda. Mueve las manos una sobre la otra, si fuesen alas serían alas abrazadas, acaricia con el palmar el dorsal y viceversa, también palmar contra palmar y dorsal contra su par. Percibe la suavidad de las yemas, descubre una … Continúa leyendo El deseo, por el roce de los dedos

El deseo, aún sin los guantes

Mira las venas, lo que puede observarse por medio de la piel, el color y las rutas que siguen desde el brazo hacia los dedos, no iguales, no tienen la misma forma la izquierda y la derecha, parecen hechos al azar. No desconoce los nudillos, aprieta el puño y lo suelta, imita un golpe de boxeo, recupera una memoria imaginada en un ring, recto de … Continúa leyendo El deseo, aún sin los guantes

El deseo, en las líneas de la mano

Con la fuerza de los pulmones impulsa el aire por encima de la vela lingual, lo pone sobre la palma abierta, siente una pequeña borrasca llegando al bosque de dedos abiertos, observa la longitud de cada uno, las líneas que diferencian las falanges, tres para cada dedo excepto para el pulgar que son un par. Tres líneas bien marcadas, las acaricia con los dedos de … Continúa leyendo El deseo, en las líneas de la mano