El azar apuesta por nosotros

El azar lanza los dados y apuesta a que nos encontramos, tú y yo, por ahí en un camino, en una tarde con el sol empantanado tras la nube. El azar también pierde y vuelve a la apuesta, juega nuevamente, pone todo en la última carta porque quiere vernos pronto con ese helado que aún no hemos compartido. Tú y yo, en cambio, vamos por … Continúa leyendo El azar apuesta por nosotros

Lista para internarte debajo de las sábanas

Cuentas siete pasos desde el borde lateral de tu cama hasta la puerta que da acceso al cuarto del baño, vas desnuda izando tu cuerpo por encima de cualquier guerra imaginaria con la fuerza gravitacional de la tierra, ofreces tu piel, las formas que cubres con telas diariamente y la mirada al espejo, repites movimientos con el cuello para acercar y alejar tu rostro a … Continúa leyendo Lista para internarte debajo de las sábanas

Formaciones geográficas en el rostro

La mujer que me gusta pasa su mano por mi rostro y siente la falta de la cuchilla de afeitar sobre la barba incipiente en las mejillas, no hace esfuerzo alguno en la caricia, recorre las formaciones geográficas en mi cara, se aproxima a mi boca, la besa, posa sus dientes sobre mis labios y los muerde, antes de que pueda reclamar me pregunta acerca … Continúa leyendo Formaciones geográficas en el rostro

Una fuerza secreta tras pronunciar mi nombre

La mujer que me gusta sabe asuntos de mi vida de los cuales no tengo conocimiento, por ejemplo, sabe de la diferencia entre la velocidad de mi sonrisa espontánea ante el asombro de encontrarla a ella, y la velocidad, que no es la misma, con la que sonrío al escuchar que ella dice mi nombre. A propósito del nombre, comprende más que nadie el cambio … Continúa leyendo Una fuerza secreta tras pronunciar mi nombre

Intersticio en la memoria

La mujer que me gusta se despierta con el sonido de la alarma con la cual marca el límite de su descanso nocturno, adelanta su brazo y mira el reloj para confirmar la hora que ya conoce. Esta mañana ha sucedido como tantas veces, tras ver la hora, acude a un intersticio por el cual asomarse a su memoria y recuerda el último beso que … Continúa leyendo Intersticio en la memoria

Hay una mujer que me lleva oculto

Hay una mujer tocando sus ojos, el rostro, las manos, la boca, quiere saber cuál grieta abierta le permitió a mis palabras cruzar su indiferencia hasta despertar su primavera. Hay una mujer que mira las fotos de su familia en la billetera que lleva en su bolso, ya sin asombro acepta que yo estoy invisible cortejándola desde un lugar en donde ella me lleva oculto. Continúa leyendo Hay una mujer que me lleva oculto