Estadísticas sexuales

Ella había calculado que durante el último año habían tenido sexo con su esposo una vez cada seis días, de esas veces solo tres fueron en un lugar diferente a la casa, en un hotel en el que estuvieron de vacaciones una semana. De todas las ocasiones sus orgasmos habían sido reducidos a uno cada tres ocasiones, es decir, tuvo 61 relaciones sexuales en el … Continúa leyendo Estadísticas sexuales

El deseo, en la punta de la lengua

Abre el reproductor, se guía con los dedos, escoge una canción, inicia la música, conecta los oídos a las notas, cree que esta música es para noches de luna sin lluvia, cambia la canción, deja sonar otra, esta es para tardes de lluvia, pasa a la siguiente, la deja, es dulce la canción, piensa en el sabor del chocolate, es música para comer chocolate. Mira … Continúa leyendo El deseo, en la punta de la lengua

El deseo, reconoce el sonido

Aplaude, un aplauso para conectar con su yo más antiguo, el que solo reconoce la música en las palmas, un sonido, otro, fuerte, suave, aplaudir por aplaudir. Sonríe, reconoce el sonido, escucha la fortaleza de la mano recogiendo el aire y hacer uso del mismo para aumentar el sonido. Tomo con una mano, la otra, las distribuye haciendo figuras, cubos, triángulos, circunferencias, esferas, conos, una … Continúa leyendo El deseo, reconoce el sonido

El deseo, por el roce de los dedos

Toca los nudillos, lanza un puño con la zurda a la palma diestra, repite el ejercicio, al contrario, golpe de puño desde la derecha hacia la izquierda. Mueve las manos una sobre la otra, si fuesen alas serían alas abrazadas, acaricia con el palmar el dorsal y viceversa, también palmar contra palmar y dorsal contra su par. Percibe la suavidad de las yemas, descubre una … Continúa leyendo El deseo, por el roce de los dedos

El deseo, aún sin los guantes

Mira las venas, lo que puede observarse por medio de la piel, el color y las rutas que siguen desde el brazo hacia los dedos, no iguales, no tienen la misma forma la izquierda y la derecha, parecen hechos al azar. No desconoce los nudillos, aprieta el puño y lo suelta, imita un golpe de boxeo, recupera una memoria imaginada en un ring, recto de … Continúa leyendo El deseo, aún sin los guantes

El deseo, en las líneas de la mano

Con la fuerza de los pulmones impulsa el aire por encima de la vela lingual, lo pone sobre la palma abierta, siente una pequeña borrasca llegando al bosque de dedos abiertos, observa la longitud de cada uno, las líneas que diferencian las falanges, tres para cada dedo excepto para el pulgar que son un par. Tres líneas bien marcadas, las acaricia con los dedos de … Continúa leyendo El deseo, en las líneas de la mano

En la memoria un cuerpo desnudo

Cuando hace frío pueden usarse remedios de casa para sanarse, diría el boticario que no hay enfermedad en el clima, solo se usa un abrigo, se toman bebidas calientes o se acerca uno al fuego. No es así, se equivoca el hombre de la farmacia de cabo a rabo, cuando hace frío uno se enferma de melancolía y sufre una ausencia física que siendo traslúcida … Continúa leyendo En la memoria un cuerpo desnudo

El cuerpo y la mente despiertan a destiempo

Despertar es el verbo y levantarme la acción con la cual hago acopio de la fuerza para extraer mi cuerpo de la cama. La mente y el cuerpo deben estar sincronizados para conectarse al unísono con la realidad. Una torpeza en los movimientos de las piernas, una pesadez al poner en la mirada los objetos, una fragilidad en el cabello y una sensación de desapego … Continúa leyendo El cuerpo y la mente despiertan a destiempo

Edades fragmentadas

Cuando tuve veinte años soñé con una mujer perfecta, a los veintiuno me convencí de que la perfección no existe, dos años después supe que me gustan las mujeres inacabadas, con tendencia al descontento más que a la conformidad con las formas impuestas. Conocí a una mujer, no me dijo su nombre, desde el comienzo me pidió llamarla arena, unas veces el adjetivo era movediza, … Continúa leyendo Edades fragmentadas