Encuentro

Por una suerte de milagro entraste al supermercado, tras la lluvia pendenciera que golpeaba todo ser vivo y muerto en la calle llegaste, no pudiste verme rodear uno de los estantes observando los alimentos expuestos, lo sabrías después cuando me escuchaste hablar sobre ello como si fuese un acto de heroísmo, creíste que la lluvia me había secado el cerebro en vez de empantanarlo, no … Continúa leyendo Encuentro

Bar de los perdedores

Empezamos diciendo, a este sitio solo vienen perdedores, pedimos al hombre del servicio a las mesas una nueva botella, y brindamos por el derecho del mediocre a la tontería. El del bar, el dueño vino a reclamar, los únicos perdedores que vienen son ustedes, eso nos dijo con una voz de furia defendiendo a sus otros clientes. De alguna mesa, este tipo de causas encuentran … Continúa leyendo Bar de los perdedores

Noches goteadas

Ya lo dijeron antes, llueven noches, caen goteadas y forman charcos de sombra en la superficie afuera, tú sin contar parpadeos sumas cansancio en tus ojos, solo miras adentro, las paredes como silos y tu almacenando en ellas una hamaca de arena donde pusiste la pesada inquietud del mañana que llegó hoy y se quedó perdido en el día.  También dijeron antes, el silencio grita, … Continúa leyendo Noches goteadas

Grises

La lluvia cobra por ventanilla las horas grises consumidas en la tarde, se refleja en el asfalto y cae viciosa sobre si misma, es adicta a la vanidad óptica, se ve para gotearse en su propia retina. Sur oscuro y norte gris, eléctrica claridad de luz prestada, párpado descompuesto, ciudad de bocas y silencios, de ventanas para ver sin abrirse, de miedos para temer y … Continúa leyendo Grises

Diarios Innecesarios XLIV

El motel no tiene horario, o dicho de mejor manera su horario empezó un día y no termina, está abierto 24 horas cada día de los 365 días del año, en año bisiesto abre un día más.  Era martes, la ciudad estaba inundada de agua, eso se escuchaba en las estaciones de radio, lluvias al norte de la ciudad habían complicado el tráfico en diferentes … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XLIV

Diarios Innecesarios XXXVI

A las dos de la tarde tomé los libros caídos en lectura, los que se abrieron con deseo aparente, los que desbordaron el estante, cada uno en un montón, torres de papel. Encontré bolígrafos perdidos, fotografías escondidas, recibos de pago antiguos, hojas escritas a media letra y medias letras escritas en hojas en blanco. Una cerveza escondida detrás de una torre de libros, una cerveza … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVI