La punta de la lengua

La punta de la lengua, lugar imaginado en donde queda tu nombre cuando la memoria tarda y traga de sí misma para escupir el olvido. En la yema de los dedos una sensibilidad transmite del abstracto a la letra, en un bosque geográfico de líneas se escriben las letras que al leerlas te nombran. A la sombra y los colores da oportunidad de ofrecer imágenes, … Continúa leyendo La punta de la lengua

El deseo, en las líneas de la mano

Con la fuerza de los pulmones impulsa el aire por encima de la vela lingual, lo pone sobre la palma abierta, siente una pequeña borrasca llegando al bosque de dedos abiertos, observa la longitud de cada uno, las líneas que diferencian las falanges, tres para cada dedo excepto para el pulgar que son un par. Tres líneas bien marcadas, las acaricia con los dedos de … Continúa leyendo El deseo, en las líneas de la mano

Temo a que en el encuentro me veas igual

A veces temo a la lectura por el miedo a encontrarte narrada entre letras, también atravieso ese miedo porque me impongo buscarte, ya he sabido que pocas páginas pueden trazar la corteza de tu cuerpo. Someto el paso labial del ojo entre las líneas y leo con una pasión por el encuentro que no va a darse, por el temor de que aparezcas en el … Continúa leyendo Temo a que en el encuentro me veas igual

Hay una mujer sorprendida

Hay una mujer sonriendo al recordar que su nombre y el mío por lo menos comparten una letra. Hay una mujer sorprendida porque con cada excusa para evitarme descubre una superior para permitirme el encuentro. Hay una mujer preguntando a las líneas de su mano si el secreto escrito en ellas es la caricia que una tarde pondrá con la palma abierta en mi espalda. Continúa leyendo Hay una mujer sorprendida

Las líneas de tu mano

Recuerdo ahora que una mañana veía las líneas de tu mano y sin esperar a mis preguntas me respondiste, es una geografía inhóspita, parece que todo está escrito aunque es muy difícil comprender su significado a tiempo.  Tomó un bolígrafo y me pidió escribir lo que yo quisiera, entonces puse un par de notas, ella con la otra mano las borró sin leerla, volvió a … Continúa leyendo Las líneas de tu mano