La tierra fértil sería tu lectura

No son versos con propósito, son apenas costuras sobre la tela extendida en la boca, se exponen como la caricia del aire que solo se percibe en el frío. No van a enamorarte, a obtener un beso o una sorpresa tuya en mi cama, o una invitación a la tuya, aunque lo escriba una y diez veces, no desatarás tus sandalias junto a mi cama … Continúa leyendo La tierra fértil sería tu lectura

Hay una mujer que me lleva oculto

Hay una mujer tocando sus ojos, el rostro, las manos, la boca, quiere saber cuál grieta abierta le permitió a mis palabras cruzar su indiferencia hasta despertar su primavera. Hay una mujer que mira las fotos de su familia en la billetera que lleva en su bolso, ya sin asombro acepta que yo estoy invisible cortejándola desde un lugar en donde ella me lleva oculto. Continúa leyendo Hay una mujer que me lleva oculto

El silencio salpicado de sugerencias

Busco la desnudez de tus senos en la voz del verso. Enumero lenguas y puentes verbales hasta llegar al número que abre tu botón umbilical. Observo nubes y todas forman la línea de tu caldera para que yo la abra. Llegas a la cama con el silencio salpicado de sugerencias en tus ojos, me miras como si todas las plegarias hubiesen acudido a mi boca, … Continúa leyendo El silencio salpicado de sugerencias

Después de haberte escuchado

Después de haberte escuchado me asombro de mi propia duda y voy tembloroso, pero seguro hasta las formas que llenan tu pecho. Hay alguna nube que se desprende de mi boca, y cae desprevenida sobre una flor de pétalos sin alas, la flor es objeto del beso, una y otra repetición hasta cuando tu mano levanta mi rostro y lo lleva a donde mis labios … Continúa leyendo Después de haberte escuchado