Palabras discontinuas

Llueve en un lugar lejano.Traigo el sueño en la boca de tu nombre.La boca llena de sables.Lugares equivocados en sitios comunes.En Neptuno caen hojas invisibles hacia el cielo.La noche muere en una luna que empieza su parpadeo en tu boca.No hay palabras para mencionarte. Una excusa para no llamarte a mi memoria.Tu tatuaje es la memoria del cielo.Alguien se robó la noche. Ahí estabas tú.Todo … Continúa leyendo Palabras discontinuas

Como se le dé la gana

Hablar de ti. Ser capaz de recordarte. Imaginar tu rostro Olvidar tu nombre y seguir hablando de ti como si la noche apenas hubiera empezado a notarse cuando tu pupila se oscurece. Ser una roca cuando todos quieren árboles Abrir la mañana con una mano extendiendo las cortinas. Desconectar la noche para que se encienda el día. Meter la mano debajo de tu blusa y … Continúa leyendo Como se le dé la gana

Aproximaciones a una caricia

Para acometer esta aventura se cierran los ojos, la columna vertebral se adelanta expandiendo el espacio entre vértebras, una mano, de preferencia la que pueda tocar alguna franja del cabello cerca de su mejilla, pongamos por ejemplo que es la izquierda, de esta manera continuaría con la mano derecha hasta separar el cabello de su piel, y al mismo instante con una secuencia de elongaciones … Continúa leyendo Aproximaciones a una caricia

Adelgazar tu lengua en mi boca

Hablar de ti. Ser capaz de recordarte. Imaginar tu rostro Olvidar tu nombre y seguir hablando de ti como si la noche apenas hubiera empezado a notarse cuando tu pupila se oscurece. Ser una roca cuando todos quieren árboles Abrir la mañana con una mano extendiendo las cortinas. Desconectar la noche para que se encienda el día. Meter la mano debajo de tu blusa y … Continúa leyendo Adelgazar tu lengua en mi boca

Reseñas: La estación perenne – Eduardo Cote Lamus

Tu cuerpo desnudo brilla bajo los relámpagos como antes bajo mis manos. Todas las estaciones están en tu cuerpo. La primavera comienza su esplendor en tu abrazo y concluye en tu boca entreabierta, exultante. Todos los ríos del mundo están en tu cuerpo, confluyen en ti en el momento en que el animal más bello del bosque —el ciervo, por ejemplo— bebe de ti y … Continúa leyendo Reseñas: La estación perenne – Eduardo Cote Lamus