Listas anónimas

La mujer del café, la que atiende detrás del mostrador tiene una lista de los visitantes asiduos. Me cuenta que una señora a la que traía en silla de ruedas una enfermera cada día, y a veces venía acompañada de sus hijos y sus nietos, ha fallecido semanas atrás. Yo extrañaba no ver a la enfermera que tenía unas tetas pequeñas y ocultaba bajo un … Continúa leyendo Listas anónimas

Costumbres propias

Centro comercial, zona de cafés. Café negro 7 onzas. 3000 pesos. Un euro se compra en el mercado de valores por 3585 pesos colombianos. Una taza son ocho onzas líquidas. Una onza son 28,35 gramos. El hombre que dirige a los que asisten los fines de semana para hacer ejercicio grita las instrucciones y hace señales con sus brazos y piernas. Son las 10:50 a.m. … Continúa leyendo Costumbres propias

Deseos y prudencias

Soñé con ella, una sucesión de imágenes puestas en bloques que me llevaban de un lugar a otro sin que tenga manera de recordar cómo nos trasladábamos, solo estábamos primero en el centro de la ciudad caminando por entre las calles antiguas, una caminata nocturna llena de risas por una conversación de la que es imposible extraer su contenido. Aprecemos luego en la ladera de … Continúa leyendo Deseos y prudencias

Relaciones diarias

Mi relación con el día empieza con el sonido de la alarma con la cual se marca la hora en la cual debo despertarme, antes tenía un nombre apropiado para su labor, reloj despertador, incluso tenía cuerpo propio, ahora no es una alarma, un sonido que se dispara cuando ese cronómetro giratorio vuelve a la hora marcada para hacer el ruido. Mi relación con la … Continúa leyendo Relaciones diarias