Ya no sabremos más de él. El hombre se despierta

A las nueve de la mañana llegó, pasó a la barra, pidió un café, taza mediana y sin azúcar. La mujer que lo atendió le dio el cambio, dos billetes y unas monedas, con la mano derecha guardó el cambio en el bolsillo de la chaqueta, con la izquierda recibió el café. Pasó a una de las mesas, escogió la silla, se sentó, dobló la … Continúa leyendo Ya no sabremos más de él. El hombre se despierta

Zapatos de agua

Juan caminaba junto María, estaban compartiendo el paraguas, ambos llevaban chaqueta impermeable, el agua alcanzaba a salpicar sus pantalones, a ella no le importaba mucho eso, a él tampoco, caminaban con prisa, la calle se resentía con el agua, poco a poco iban formándose ríos en miniatura junto al andén, ellos seguían caminando, a su lado otros personas pasaban con paraguas, y los que no … Continúa leyendo Zapatos de agua

Cuando prometes para toda la vida, realmente estás diciendo, te perdonaré una y otra vez aunque te equivoques en lo mismo

Mi tío se bebió en un solo impulso el trago que había servido, miró la botella, tuve la sensación de que se había olvidado de mi presencia, sirvió otro trago, no dejaba de ver la botella, se me hizo fácil pensar que buscaba algo en el líquido, se tomó el otro trago, el color de su rostro adquirió una tendencia hacia el rojo. – Mira, … Continúa leyendo Cuando prometes para toda la vida, realmente estás diciendo, te perdonaré una y otra vez aunque te equivoques en lo mismo

Tarde de granizo

Empezó a llover cuando Yo aún estaba durmiendo, el golpeteo del agua sobre la ventana me despertó.  Me levanté, estuve viendo unos minutos desde la ventana como el agua acudía a congregarse en la orilla de la calle, formaba pequeños ríos, me acordé de los barquitos de papel que hacía cuando era pequeño, de como salía corriendo bajo la lluvia con los vecinos de la … Continúa leyendo Tarde de granizo

Me estaba descosiendo por la sensación de estar solo, con un desconsuelo infinito

Me estaba descosiendo por la sensación de estar solo, con un desconsuelo infinito que prometía hacerme beber toda la noche.  La mujer y el hombre se sentaron en una mesa cercana, yo levanté sin mucho interés la cabeza para verlos.  Ella tenía lunares en el cuello, unos anteojos para el sol sobre la cabeza, los aretes eran dos aros simples y sus ojos eran del … Continúa leyendo Me estaba descosiendo por la sensación de estar solo, con un desconsuelo infinito