Te supongo en la silla de al lado
Te supongo en la silla de al lado, mirándome tiernamente desde tus ojos profundos, sonriendo silenciosa mientras yo me ahogo en el libro que leo. Imagino que mueves mi silla para que me balancee, entonces te miro, y me pides invitarte un café, yo vuelvo a la lectura, aún sin zafarme de las letras te digo que en un rato iré a la cocina a … Continúa leyendo Te supongo en la silla de al lado