Objetos inapropiados

Duermes, esta mañana duermes una hora por encima de la hora acostumbrada. Anoche dedicaste las horas al dios de los desvelados, un minuto dormías, en el siguiente te despertabas, claro, estás exagerando, sin embargo lo sientes así. Apenas dos horas pudiste adormecerte, a veces te parece un imposible, pero luego, cuando el sueño llega es hora de prepararse para estar despierta, aún así hoy no … Continúa leyendo Objetos inapropiados

Diarios Innecesarios XXXVII

La única razón por la cual llegué tarde a la oficina es una historia antigua de vocablos en los labios y manos adentrándose en la ropa que se apareció sin razón, sin prisa, igual que atadura suelta en el zapato o sostén herido en la costura.  No se me ocurre otra manera de nombrar el hecho.  Caminé apenas unos metros después del paradero del bus, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVII

Diarios Innecesarios XXXVI

A las dos de la tarde tomé los libros caídos en lectura, los que se abrieron con deseo aparente, los que desbordaron el estante, cada uno en un montón, torres de papel. Encontré bolígrafos perdidos, fotografías escondidas, recibos de pago antiguos, hojas escritas a media letra y medias letras escritas en hojas en blanco. Una cerveza escondida detrás de una torre de libros, una cerveza … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVI