Aromas

Tenias veintitrés, yo como tú estaba en la universidad, cada tanto en tu casa podíamos ampliar el espectro de nuestras caricias.  Debajo de tu falda olías a sexo, lo recuerdo siempre que veo los maniquís vestidos de falda o vestido en los almacenes, a veces una erección acompaña el recuerdo.  Tenía veinticuatro, no había sido brillante en la academia, tampoco en otra cosa, menos podría … Continúa leyendo Aromas

Recuerdos fotográficos

La mujer en la calle tomaba fotografías de la iglesia.  Las formas se acumularon entre sombras y luces, los colores empezaron a pertenecer a la memoria digital de su cámara.  El sol mantenía en alto su grito de guerra, ninguna nube se atravesaba a sus guerreros de fuego, la tarde estaba plena de luz.  Cerca de la mujer dos niños juegan a perseguirse, cuando uno … Continúa leyendo Recuerdos fotográficos

Diarios Innecesarios XXXVII

La única razón por la cual llegué tarde a la oficina es una historia antigua de vocablos en los labios y manos adentrándose en la ropa que se apareció sin razón, sin prisa, igual que atadura suelta en el zapato o sostén herido en la costura.  No se me ocurre otra manera de nombrar el hecho.  Caminé apenas unos metros después del paradero del bus, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVII

Diarios Innecesarios XXXVI

A las dos de la tarde tomé los libros caídos en lectura, los que se abrieron con deseo aparente, los que desbordaron el estante, cada uno en un montón, torres de papel. Encontré bolígrafos perdidos, fotografías escondidas, recibos de pago antiguos, hojas escritas a media letra y medias letras escritas en hojas en blanco. Una cerveza escondida detrás de una torre de libros, una cerveza … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVI

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.  El verano ha sido extenso y la soledad se mantiene hiriendo con su óxido de odios el vacío imperturbable de mi cama que palpita al mismo ritmo con el que se destapan cervezas en mi cuarto.  La ventana y sus cortinas sucias por el polvo que le llega de la calle.  La música … Continúa leyendo No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.