Entre la oficina y la casa; la oficina

Usted me va a perdonar la franqueza, yo vengo a la oficina porque prefiero esta soledad de la que dispongo, mire, todos los compañeros están en su casa, y yo puedo, con los pocos asistentes tener conversaciones sin prisa, ir de un espacio al otro sin encontrarme a tantos idioficinistas con el ego y sus miedos puestos detrás del orgullo y la posición desempeñada en … Continúa leyendo Entre la oficina y la casa; la oficina

Rutinas burocráticas

Los viernes en la noche considera cumplidos todos sus compromisos de trabajo, no hace parte de esta consideración lo que ha dejado pendiente en la oficina, para él después de abandonar el espacio físico de la oficina antes del día de descanso nada lo compromete. Los días laborables, las horas de trabajo no tienen otra fecundidad que la de la mantener las heridas sangrando. Sí, … Continúa leyendo Rutinas burocráticas

Apreciaciones empresariales acerca de tus esperanzas

Son las siete de la noche. Irás pronto a casa, claro, pronto incluye terminar las tareas aplazadas, adelantar las que llegaron antes que mañana, y entregar el informe para que todos estén enterados. Un líquido forrado en aluminio da paso al sudor en tu fatiga, no te resientes, no sabes que hueles, dentro de ti todo es sudor y tardanza, sí, tardas en decidir, tardas … Continúa leyendo Apreciaciones empresariales acerca de tus esperanzas

Prendas casuales

Todos los días, de manera extraña pero recurrente, en el cajón del escritorio en su oficina encontraba una prenda femenina perfumada.  El primer día le pareció curioso y pensó en una broma de alguno de sus amigos, no dijo nada y lo dejó en el mismo lugar.  Al siguiente día pensó que ya no estaría el objeto en el mismo lugar pero encontró otro, supo … Continúa leyendo Prendas casuales

Diarios Innecesarios XXXVIII

Después de un rato en que la proximidad de nuestras sillas en la barra del bar permitía suponer que el saludo era necesario, la saludé, desplacé mi boca desde la timidez a las oraciones cortas diciéndole que el frío afuera alcanzaba hasta para congelar volcanes, ella realizó una perfecta alineación metafórica entre el frío y los espantos.  Así empezó la conversación que se acompañaba de … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVIII

Diarios Innecesarios XIII

Unos minutos después de estar dando vueltas en la cama noté que la hora del reloj despertador estaba mal, había una sincronía inapropiada entre una parte de mí obligándome a cumplir con mi responsabilidad de levantarme y otra buscando ideas para desarrollarse sin otro sentido que el de su propia existencia.  Fueron minutos extraños.  El silencio del cuarto fue interrumpido por un mensaje al celular, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XIII