Sin rutinas aprendidas

Desprovistos de disfraces nos apeamos de la noche, pusimos a un lado la rutina, y sin vernos dispusimos de los otros sentidos para encontrarnos. Una mano es un quinteto de ríos, un río es una alcoba musical tiñendo de notas la piel ofrecida. Encontrados con los instrumentos del cuerpo, sin vernos, eliminamos el límite corporal y exploramos espirales con ruta final en el espíritu del … Continúa leyendo Sin rutinas aprendidas

Sudar tu piel y aspirar tu aroma

Beso tu rostro, eres una lágrima pendiendo del tiempo. Atraco en ti mis vagabundas ideas, ellas se deslizan hecha carne por tu pasadizo secreto, ese que grita y escarmienta sudores en las noches de tibieza en tu cama. Atravieso un océano de aguas y plantas, todo es calor y lluvia. Ves que soy tú y te apropias de mí. Veo que eres yo y me … Continúa leyendo Sudar tu piel y aspirar tu aroma

Mis ojos se diluyen en tu piel

Nos repetimos en palabras, la caricia es nuevamente una estrecha latitud que va de mis manos a tu espalda, de tu cadera a mis rodillas. A dónde vas, parecieras retirarte cuando cierras los ojos, sin embargo, tus pies vienen a mi espalda, ¡cómo lo hiciste! dicha es saberte elástica. Estás hecha de horóscopos, eres un continuo sugerir piedades y futuros. Callas el grito, pero te … Continúa leyendo Mis ojos se diluyen en tu piel

El cuerpo y la mente despiertan a destiempo

Despertar es el verbo y levantarme la acción con la cual hago acopio de la fuerza para extraer mi cuerpo de la cama. La mente y el cuerpo deben estar sincronizados para conectarse al unísono con la realidad. Una torpeza en los movimientos de las piernas, una pesadez al poner en la mirada los objetos, una fragilidad en el cabello y una sensación de desapego … Continúa leyendo El cuerpo y la mente despiertan a destiempo