cartas

En la barra del bar dejamos cartas de amor para quienes quieran tomarlas. Anoche habíamos dejado quince y fueron recogidas por el mismo número de personas, hombres y mujeres, más mujeres que hombres. Yo escribí tres, y esta noche que hemos vuelto a poner cartas los clientes, pasó que encontramos una de respuesta a una de las que escribí, solo dice, yo te espero hecha … Continúa leyendo cartas

Feos

Hizo una nueva observación, esta vez sobre el color de las botellas de licor, fue inevitable girar el rostro para verla y asentir, aprovechó mi atención para decirme, Parece que te incomoda mi conversación, lo siento mucho, es la barra del bar y se me ocurre que uno puede conversar… No permití que siguiera, me disculpé y toda la vejez cayó sobre mis palabras, Es … Continúa leyendo Feos

Diarios Innecesarios XLIII

En el bar, en una pizarra que servía para promover eventos, publicar ventas, dejar fotos de mascotas perdidas y dejar notas de cualquier tipo, una nota en la parte superior dice: «Estaré aquí jueves, viernes y sábados desde las siete hasta las nueve. Si no estoy puedes dejar un mensaje con el cantinero.  Emilia».  Arriba de la línea de vinos, la hora en el reloj … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XLIII

Diarios Innecesarios XXXIX

La conversación cayó en los silencios incómodos que se permiten los desconocidos, el hombre del bar puso dos tragos más, para reemplazar el vacío en las copas, yo quería saber quién los ofrecía pero luego pensé que igual los pagaría si había sido una equivocación de quien los servía.  El licor agrietó la voz, la siguiente palabra apareció vencida por una tos que reclamaba agua, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXIX

Diarios Innecesarios XXXVIII

Después de un rato en que la proximidad de nuestras sillas en la barra del bar permitía suponer que el saludo era necesario, la saludé, desplacé mi boca desde la timidez a las oraciones cortas diciéndole que el frío afuera alcanzaba hasta para congelar volcanes, ella realizó una perfecta alineación metafórica entre el frío y los espantos.  Así empezó la conversación que se acompañaba de … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVIII

Diarios Innecesarios XXVI

En la mañana, frente al espejo se puso el sostén con desenfado, como si todos los ritos acerca de la desnudez y la ropa los hubiese olvidado. Ahora, con la prenda desajustada debajo de la blusa, sin que ella quisiera notarlo, uno de sus senos amenazaba con la fuga mientras el otro parecía escondiéndose de un ataque nuclear. Así estaba detrás de la barra, yo … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXVI