Dos ideas previas a una narración

La mujer miro al hombre desnudarse y sintió un impulso inocente por hacer lo mismo, se desvistió y sin que el hombre lo supiera, la mujer en la droguería, mientras le aplicaba la inyección en la nalga derecha se atrevía a aproximar los senos a su espalda. Segundos orgásmicos la alteraron, sin embargo, la aguja cumplió su cometido. Le pidió al hombre que estuviera unos … Continúa leyendo Dos ideas previas a una narración

Te asustas, el miedo es el abrebocas de cualquier apariencia que observes

Hay días que son pesados y no es fácil descubrir cuál es la carga que los hace ser percibidos de esta manera. El calor nos da hastío, el frío se convierte en una ecuación algebraica en la nariz, la camisa no es parte del entorno pictórico que encuadre con la otra ropa que se viste, la espalda es una ladera cojeada por el dolor.  Quienes … Continúa leyendo Te asustas, el miedo es el abrebocas de cualquier apariencia que observes

No me pidas que escriba para tí

Una mujer me dice, escribe para mí, yo la miro desocupando mis ojos sobre su rostro, apenas unos segundos antes de que vuelva a ver la desnudez de sus senos. – Lo harás? Entonces vuelvo hacia su cara para enternecer mis pinceles sobre sus ojos.  Todo el tiempo escribo para tí, mírame caminar y verás que dejo huellas para que las sigas, siente mi corazón … Continúa leyendo No me pidas que escriba para tí

Hay una ciudad a la cual perteneces

Hay una ciudad a la cual perteneces, es una ciudad sin nombre, anclada en tu mirada. Allí vas al final del día, la ves y sentencias que pronto volverás a ella.  Las calles repiten tus huellas, en esta ciudad a la cual perteneces, entre esquinas y calzadas, se encuentra el amor que enumeras en la mañana después de la ducha. Hay una ciudad en la … Continúa leyendo Hay una ciudad a la cual perteneces

Al fondo, en uno de los escritorios de la oficina,

Al fondo, en uno de los escritorios de la oficina, una mujer descubre nuevos colores en sus labios, repite este ejercicio en sus mejillas, dispone sus manos sobre el cabello, hace movimientos a partir de los cuales uno podría pensar que lo ordena. Mira su rostro en el espejo, sonríe, satisfacción completa. Observa su blusa, se mira el busto, crema en las manos y todo … Continúa leyendo Al fondo, en uno de los escritorios de la oficina,

Y si contestaras siempre ?

La tarde surgió como un escupitado en los ojos. No había manera de haber enredado más las relaciones, las peleas se acomodaron en el volante y las horas se sazonaron de sabores innecesarios.  En la noche, la cama permitió relajar las tensiones, el silencio se hace necesario para reparar el alma cuando las discusiones se adentran en ella a interpretar la obstinación característica del instinto … Continúa leyendo Y si contestaras siempre ?

La sangre

La sangre trota por tu rostroSe notan los mecenas en tu caraGritas con los ojosTu boca callaLlos hombres que te miranSienten a su corazón agrietarsePolicarpa !! Policarpa !!Luego se van amándote en la sombra que el hombre oculta para los amores profundos La sangre es una gota de acero cayendo sonora en la calleMuchos miran y se ocultan entre los párpados. Los hombres solo ven … Continúa leyendo La sangre

Muertas e ingenuas

Ese hombre abusa de su expresión verbal.  Yo lo he visto muchas veces hablando con muchachitas entre 15 y 20 años, lo escuchan como si él fuera un predicador de almas, ellas lo siguen pestañeando por obligación.  Son tan ingenuas a esa edad.  Primero les repite versos de poetas famosos, luego recita versos propios – son un asco.  La bebida corre por cuenta de ellas … Continúa leyendo Muertas e ingenuas