Afeitaste mi rostro un sábado

Era sábado el día que te fugaste de tu casa, te escapaste de la saciedad con la que tu esposo se cobijaba en tu cuerpo, viniste un poco tímida y otro tanto atrevida.  Sentada en la sala esperaste a que preparara un café para invitarte, yo sabía que no lo tomarías y lo dejarías enfriar un poco para que después de beber el mío me … Continúa leyendo Afeitaste mi rostro un sábado

Te ganas lo que pierdes

La hora en la que la madrugada lo ve caminar por las calles vacías podría ser cualquiera.  Tres y cuarenta y dos minutos de la mañana, solo para mantener la atención de los necios de la exactitud.  Camina, va por el sendero que conoce a plenitud, lo ha recorrido ebrio, sobrio, acompañado con sus amigos, en solitaria vanidad los días en que le han cancelado … Continúa leyendo Te ganas lo que pierdes

El vidrio está hecho de líneas sin color

La verdad es que los celos se aferran a mis ojos y cualquier aparición de ella es una especie de tortura que me deja agrio el corazón.  Claro está que tener celos es una manera de reflejar el amor. Bueno, pero no son buenos los celos porque atropella en vez de acariciar.  Eso pienso también, pero debo buscar una manera de ver lo positivo del asunto.  … Continúa leyendo El vidrio está hecho de líneas sin color

Sobredosis de cafeína en la oficina

Tu voz surge engreída y suave para someter mi oído y obligarme a una sonrisa. Me quieres y hoy como otros días esás dispuesta a consentirme.  Cuando llegué sabías que el cansancio había escalado sobre las vértebras de mi columna y solo me antojaba de recostarme en la cama a dormir.  Te acomodaste junto a mi cuerpo y antes de que siquiera empezara a imaginarlo, … Continúa leyendo Sobredosis de cafeína en la oficina

Construídos sobre la perfección de su soberbia

  Ella está construída sobre la perfección de su soberbia, de esta manera será imposible que perdone a aquel que solo camina y trastabilla cada cierto tiempo. Solo quien ha estado borracho y ha sentido el peso de un guayabo puede comprender a los que caminan silenciosos, confinados a su temor por no recordar los sucesos ocurridos en su borachera.  Mi amigo, el que escribe conmigo este texto, pregunta, … Continúa leyendo Construídos sobre la perfección de su soberbia