Aún no son las cuatro de la mañana
Aún no son las cuatro de la mañana, doy giros en la cama, desde una orilla a la otra, extiendo un pie fuera de la cama como si estuviese tomando muestras del aire. A mi memoria vienen imágenes, como cuadros, como filminas que se reproducen un segundo y desaparecen. Rebeca es un ángel impulsando una carreta en la que yo viajo, los caballos la aman … Continúa leyendo Aún no son las cuatro de la mañana