Malas historias

El conductor del taxi sale del auto y lleva los documentos que corresponden con el auto.   Hace apenas unos minutos trató de convencerme de que no abriera las latas de cervezas antes de superar algún lugar de la avenida.  Yo insistí y él me convenció de aceptar las consecuencias. Bebí dos latas completas y destapé una que había consumido hasta la mitad.  El agente de tránsito insistía en hacerle ver las fallas al hombre del taxi mientra el taxista le daba explicaciones que parecían innecesarias ante la decisión del hombre de la ley.  Yo aún estaba mirando el último libro que había comprado y que llevaba para leer esa noche cuando escuché el ruido del disparo.  El agente de la policía cayó, muerto debió haber sido.  El conductor del taxi entró y me dijo, "no entienden que la vida no es una norma", entonces le respondí que era acertado su comentario.  Pasamos junto al cadáver y descubrí que era el esposo de la mujer que amo. La llamé.

Ahora vivo en Río de Janeiro.

Feliz Noche

Oscar Vargas Duarte.

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