Breves instantes, el clima

Abres al máximo la boca, dejas salir tu aliento y lo recibes en la palma de la mano, se te ocurre ver un espejo entre las líneas, el aroma observándose, así como los ojos se ven a ellos mismos en los espejos de la casa, así el aliento se mira en la palma abierta. Continúas, entiendes que también hay pisos térmicos en la sala, sientes … Continúa leyendo Breves instantes, el clima

Breves instantes, narrarte

Te piensas, piensas en cómo te verías a ti misma observándote desde la puerta, haces varios esfuerzos para narrarte cómo sería tu mirada, se te ocurre que te verías en dos planos apenas, no en tres, una lámina con la forma de tu cuerpo, sin colores, en blanco y negro, sin aroma, el olor sería el del cuarto, ahora cuando piensas lo último te dices, … Continúa leyendo Breves instantes, narrarte

Breves instantes enumerando

Enumeras los segundos con una táctica infantil, un ciento, dos ciento, tres ciento, cuatro ciento, y continúas hasta que te aburres de hacerlo, sientes la tensión en la espalda, cambias de posición, revisas mentalmente el horario, crees que has estado mucho tiempo en el sofá, miras la hora que muestra tu celular, apenas han pasado unos minutos, vuelves a ver hacia la pared, a la … Continúa leyendo Breves instantes enumerando

Breves instantes en el sofá

Te levantas del sofá después de haber desconectado el televisor, has consumido una hora de historias e imágenes, dejas el control remoto sobre la mesa de centro, caminas y apagas de manera mecánica la luz con el interruptor que se encuentra en la pared, dejas la sala a oscuras, vuelves al sofá, te sientas nuevamente en el mismo lugar, te quedas quieta, miras ahora a … Continúa leyendo Breves instantes en el sofá

El silencio salpicado de sugerencias

Busco la desnudez de tus senos en la voz del verso. Enumero lenguas y puentes verbales hasta llegar al número que abre tu botón umbilical. Observo nubes y todas forman la línea de tu caldera para que yo la abra. Llegas a la cama con el silencio salpicado de sugerencias en tus ojos, me miras como si todas las plegarias hubiesen acudido a mi boca, … Continúa leyendo El silencio salpicado de sugerencias

Mis ojos de oráculo

La mujer que me gusta no sabe que sus manos abiertas dejan descubiertas las líneas de la palma y mis ojos de oráculo las miran para encontrar el instante en que estarán las mías en ellas. Ella mira sus palmas abiertas y no sabe que en ellas puede encontrarme, aun así, sin ese conocimiento a veces siente una ausencia que le pone mi nombre en … Continúa leyendo Mis ojos de oráculo

Aprecia el sabor de las frutas madurándose

La mujer que me gusta aprecia el sabor del dulce, con prudencia apetece el chocolate y se controla dignamente ante la provocación que le produce en la boca saborearlos y quedarse con ese gusto suave en la lengua. Ella camina sobre zapatos altos y respira delicadamente la brisa porque sabe que en la transparencia del aire se recogen el aroma de los panes recién salidos … Continúa leyendo Aprecia el sabor de las frutas madurándose