Ruedan sobre ti todas las palabras

Hay noches, como esta, la música se ofrece al silencio y lo apaga, lo vuelve susurro, voz interna, lo extiende en los ojos, y toda mirada es una palabra extinguiéndose. Hay horas, las que ya pasaron y se quedaron en milagrosa repetición en la memoria, esta es una de esas, de las tantas reiteraciones, una hora en la que una boca descomponía la luz y … Continúa leyendo Ruedan sobre ti todas las palabras

Yo no soy la suma de mis partes

Hay días en que quiero reventarle los oídos a alguien contándole todo aquello de lo que quiero quejarme, extenderme por todo mi vocabulario y como si de demonios se tratase dejarlos salir hasta que extenuado de tanta queja caer en fatiga y agradecerla. Hoy es uno de esos, hubiera querido girar el cuerpo y ante la presencia de una compañía, llámese esposa, amante, novia, compañera, … Continúa leyendo Yo no soy la suma de mis partes

Se enciende en el primer parpadeo

La ciudad se apaga cuando mis ojos se cierran, queda enterrada en la luz, cáliz de sol o hielo de lámparas, da igual. Juega una partida desigual con el sonido, el silencio le viene bien pero todo lo que la llena está inflado de ruido. Aunque se habla de música y de fervor industrial, ningún canto se oye, ninguna máquina es héroe de acero, solo … Continúa leyendo Se enciende en el primer parpadeo

No reconozco dolor alguno

Yo se apenas algunas cosas, mínimas por cierto, por ejemplo, no tengo certeza de estar perdido, dudo mucho de estarlo ya que no veo otro lugar en el que pudiera estar, además, dudo de estar en el lugar adecuado, encuentro muchas dudas que me impulsan a quedarme quieto, cosa que da una buena impresión ya que dudo más de mi intuición. Ahora mismo, no reconozco … Continúa leyendo No reconozco dolor alguno

Temo a que en el encuentro me veas igual

A veces temo a la lectura por el miedo a encontrarte narrada entre letras, también atravieso ese miedo porque me impongo buscarte, ya he sabido que pocas páginas pueden trazar la corteza de tu cuerpo. Someto el paso labial del ojo entre las líneas y leo con una pasión por el encuentro que no va a darse, por el temor de que aparezcas en el … Continúa leyendo Temo a que en el encuentro me veas igual

Atravieso una línea recta

Yo cruzo la tarde apostando a los milagros laicos: la fuerza del cuerpo, la resistencia de la mente y el inexorable tiempo que despoja al día de las horas. Salgo a la calle con rostro de herradura, cincelada y martillada con el pulso de quien no conoce simetrías. No es una moda aceptada este descuido con el cual nada emociona para firmar una alegría troquelada. … Continúa leyendo Atravieso una línea recta