La voz ocular se apaga

Los niños suben a los techos de las casas y con pequeñas escobas y trapos de cocina van limpiando del cielo el humo de las industrias y los autos, solo así aparece la noche, pulcra y sin mugre del día, aparece la noche con su atavío negro. En las ventanas, aún con las cortinas, una luz de estrella artificial aparece titilando sin rubor alguno en … Continúa leyendo La voz ocular se apaga

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.  El verano ha sido extenso y la soledad se mantiene hiriendo con su óxido de odios el vacío imperturbable de mi cama que palpita al mismo ritmo con el que se destapan cervezas en mi cuarto.  La ventana y sus cortinas sucias por el polvo que le llega de la calle.  La música … Continúa leyendo No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.