Un frío invisible, inexistente

Un frío invisible, inexistente, nos posee, entonces un abrazo es apropiado para que tus formas se peguen a las mías. Y sin que los dos sepamos las razones, nos olvidamos de cada uno, empezamos a pensar en el otro, tú en mis manos, yo en tu piel, tú en mi brusquedad de hombre, yo en las gotas de silencio que cuentan la distancia entre un … Continúa leyendo Un frío invisible, inexistente

Descubro que mis manos

Descubro que mis manos tienen su propia agenda, han resuelto la medida de tu falda y sin que lo evites, han ido deslizándose por tus piernas, ahora, descubro que tu blusa está abierta, no sé cómo, no sé cuándo, pero me parece apropiado bajar hasta tu estómago y sorprenderme con el imaginario intenso con el cual lleno las formas de tu ombligo. Continúa leyendo Descubro que mis manos

Hablemos, hablemos de ti

Hablemos, hablemos de ti, de tu manera de aproximar el rostro al monitor del computador y leer con un pequeño temblor entre los labios, de doblar la espalda y extender las manos, de la forma en que elevas los párpados cuando el celular abre la pantalla y su luz pone un mensaje en tus ojos, de ese mirar hacia el oeste y pasar luego a … Continúa leyendo Hablemos, hablemos de ti

Juntarnos para la memoria

Juntémonos, para olvidarnos luego, para que en este instante las heridas no nos duelan y, de pronto, por casualidad nos vamos entregando y sanando, como si la ofrenda trajera en sí misma la sanación para todas las heridas. Juntémonos porque la memoria tendrá de este instante un recuerdo memorable y no estará sujeto a orden gráfico alguno Continúa leyendo Juntarnos para la memoria

Juntarnos para sanarnos

Hay que juntarnos, y propiciarnos otra herida o sanarnos las antiguas. Somos tejedores y el encuentro es de tejer y de soltar, de darle hilo al otro para reparar lo roto, de soltarle aquel que solo está agrietando más la herida, así también, al juntarnos le ponemos en la piel nuestras espinas, cuánto nos duele herirnos y lo hacemos sin saberlo. El aire elevando las … Continúa leyendo Juntarnos para sanarnos

Juntarnos para un abrazo

Hay que juntarnos y darnos ese abrazo que no es de sanadores ni de terapias en la espalda, pero cuánto nos sana, por eso, solo por eso sería necesario el encuentro, y dejar al pegamento del silencio la conjunción de todas las palabras, las que suponemos tendrían que decirse, las que se exponen sin dudarse, las que surgen de la timidez y de la infancia. … Continúa leyendo Juntarnos para un abrazo

Juntarnos para vernos un rato

Hay que juntarnos, para vernos un rato y saber si estamos averiados por fuera y por dentro, para saber sin decirnos que las grietas mismas nos sostienen. Juntarnos para que ese beso deje de ser inédito y pueda leerlo cuando te descuides, cuando tú misma lo desees, cuando expongas las hojas de tu boca y yo acierte en leer el labio y la lengua. Para … Continúa leyendo Juntarnos para vernos un rato