Ojos de papel

¿Y si de pronto apareciera la mujer que me gusta para decirme, quiero que me leas esos poemas en los que pareces hablar de mí entre líneas? Yo le diría, claro, y pondría un poco del aire de mis pulmones sobre uno de sus hombros desnudos, desataría las yemas de mis dedos sobre su rostro, expandiría mis pupilas sobre sus ojos, luego, tras el silencio del instante empezaría diciendo: érase una vez el ahora fluyendo hacia mañana tras una secuencia de trazos escritos en tu cuerpo por mis palabras que te miran. Claro, luego leería para ella, y para la noche, y la madrugada que seguro se quedarían a escucharme a mí, y verla a ella.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s