Gato

El gato arañó el vidrio, rasgó los pies de la cortina, maulló al cruzar sus patas sobre el sofá, se estiró junto a la mesa, dio un pequeño salto hasta la silla del comedor, desde allí plantó su mirada sobre mis pies y cuando quise fijar mi vista en él, dejó caer sus ojos y saltó hasta la ventana, giró su cabeza y abrió para mí dos soles oscuros que se tragaron mi luz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s