Si ibas a volver para qué moriste

Del apartamento de al lado, abriendo la pared con un grito llega la voz de la vecina, después del grito, aparece la conversación, yo junto toda mi atención en el oído, escucho. —Si ibas a volver para qué te moriste, siempre la estabas cagando y ahora también— Algo tira al piso, no hay ruido de piezas quebradas, vuelve a hablar. —Ahora no vas a joder … Continúa leyendo Si ibas a volver para qué moriste

Peces primos

En la librería del centro venden peces entre los libros, peces muertos, no digo pescado porque esa palabra no me gusta.  Son diminutos y por alguna locura los ponen entre las hojas, generalmente después de un número primo. Le pregunté al librero y me dijo algo sobre su cordura, era inevitable para él hacerlo.  Cerca de su casa hay un lugar en donde venden mascotas, … Continúa leyendo Peces primos

Ella no se viste de colores pastel y menos comulga

Ella no se viste de colores pastel y menos comulga profecías insanas; la congoja es una situación a la cual se acerca desde el microscopio del bacteriólogo, y cuando más es acaso mirada de biólogo la que utiliza para manifestar su apreciación sobre las situaciones de la vida. Ella camina al lado de quien le obliga a sobornar su conciencia de racional entendimiento y se … Continúa leyendo Ella no se viste de colores pastel y menos comulga

El hombre acaricia su cuello con la mano izquierda,

 El hombre acaricia su cuello con la mano izquierda, recompone su posición en la silla, abre los brazos y vuelve a tejer en el teclado con las ideas que le madrugan desde el cerebro.  Así está hace un buen rato, ha venido todos los días y se queda hasta que los otros clientes se han ido, nunca llega temprano, ya el medio día ha sido … Continúa leyendo El hombre acaricia su cuello con la mano izquierda,