Ya no sabremos más de él. El hombre se despierta
A las nueve de la mañana llegó, pasó a la barra, pidió un café, taza mediana y sin azúcar. La mujer que lo atendió le dio el cambio, dos billetes y unas monedas, con la mano derecha guardó el cambio en el bolsillo de la chaqueta, con la izquierda recibió el café. Pasó a una de las mesas, escogió la silla, se sentó, dobló la … Continúa leyendo Ya no sabremos más de él. El hombre se despierta