Ella es el caos

Ella trae un libro diferente cada día, no le importa leerlo o no hacerlo, esa no es la cuestión, se trata de estar preparada para el fin del mundo, en caso de que sea cierta cualquier profecía que se cumpla y se acabe la existencia, dice ella, abrirá su libro y siendo ella el caos, ese mundo aparecerá para formarnos a todos dentro, odia la … Continúa leyendo Ella es el caos

Me gusta hablar de los susurros y del quejido íntimo

Me gusta poner la boca en las palabras para expresar el ánimo disperso al cual me atengo cuando miro los escotes y sostengo entonces una pesadez de culto por el pecado de mirar y la inocencia al esquivar la mirada estirándola hacia otra parte. Me gusta hablar de la extrema desnudez con la que palpita un lunar en la espalda o en una pierna cuando … Continúa leyendo Me gusta hablar de los susurros y del quejido íntimo

Diarios Innecesarios XXXVII

La única razón por la cual llegué tarde a la oficina es una historia antigua de vocablos en los labios y manos adentrándose en la ropa que se apareció sin razón, sin prisa, igual que atadura suelta en el zapato o sostén herido en la costura.  No se me ocurre otra manera de nombrar el hecho.  Caminé apenas unos metros después del paradero del bus, … Continúa leyendo Diarios Innecesarios XXXVII

Me gusta el lunar que llevas arriba de tu seno derecho.

Hace más de cuatro días no he salido a la calle, bueno, apenas si he podido moverme de la cama.  No sé si te acuerdas de la ocasión en la que fuimos a caminar con unos amigos al parque natural que está a una hora de la ciudad.  Fuimos con tus compañeros de la oficina y un grupo de abuelos que participaban de la excursión. … Continúa leyendo Me gusta el lunar que llevas arriba de tu seno derecho.