Todas las noches cuando el silencio se hacía evidente

Todas las noches cuando el silencio se hacía evidente él se levantaba de la cama y la obligaba a desnudarse a los pies de la cama, luego le pedía que maullara y que con sus manos se enrollara sobre sus piernas.  El frío en las noches de invierno no le importaba, sus suplicas por el sueño que se le escapaba por los ojos tampoco.  Así … Continúa leyendo Todas las noches cuando el silencio se hacía evidente

Esta noche en tu cuarto

Esta noche, estarás de pie frente a la pared, abrirás tus brazos y tus piernas.  Un palabra besará tu cuello, acariciará tu cabello, pasará por tus hombros, recogerá tus brazos y los abrirá nuevamente.  La palabra desatará lo que ate tu blusa y será entonces un poco de aire entrando a tu espalda, bajará a tus piernas, tocará tus pies, desnudará tus tobillos y se … Continúa leyendo Esta noche en tu cuarto

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.

No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.  El verano ha sido extenso y la soledad se mantiene hiriendo con su óxido de odios el vacío imperturbable de mi cama que palpita al mismo ritmo con el que se destapan cervezas en mi cuarto.  La ventana y sus cortinas sucias por el polvo que le llega de la calle.  La música … Continúa leyendo No tengo nada que decir o algo de lo cual pueda presumir.

Tengo a la palabra escupiendo sus silencios en mi cara,

Tengo a la palabra escupiendo sus silencios en mi cara, recordando grietas y días caídos, angustias antiguas y nuevos dolores. Son cosas que pasan cuando se es un humano como todos, la humanidad nos pervierte y entonces nos obliga a ser así, no hay manera de zafarse de ella.   Se convierte uno en una pequeña humanidad que se rodea de hacinamiento, de espumosos colores, … Continúa leyendo Tengo a la palabra escupiendo sus silencios en mi cara,

Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos,

Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos, la cabeza se dolía de otros menguantes, el pie estaba cansado de las calles reconocidas por las huellas marcadas en ellas.  En este tiempo, el silencio se doraba en preguntas internas sobre las actividades pendientes, la mañana cosía o cocía laureles sin otro motivo que la ventura de encontrarse abandonada en la cama del … Continúa leyendo Hubo un tiempo en el que la rutina mordía otros zapatos,