Ella dice, pon las manos entre las hojas de los libros en mi casa, date cuenta, todas las palabras en el papel pueden tocarte pero no lo hacen, no te sienten, así es un poco conmigo, aunque entres en mi piel, soy yo quien decide sentirte
Ella dice, antes de mi piel, descose cada lugar de mi ropa en donde el hilo insista en cubrirme, yo deshago el propósito de quien zurció la tela, luego, donde la piel, cuando mis manos, árboles y tierra, viento y mareas, la exposición de tu piel, el abandono de mi timitez, nos amamos.
Ella dijo, solo estaba desnuda en tus ojos, ahora solo lo estoy en tu memoria.
Ella dijo, la noche es eterna, yo apenas un instante, la eternidad es rota en tu presencia
Ella dijo, mañana será tarde, hoy también, ayer, ayer lo recuerdo sudando bajo la ducha
Ella dijo, no te diré qué hacen mis manos cuando te pienso
Ella dijo, a veces también evito la muerte atándome a la locura
Ella dijo, estoy hecha de sexo cuando me miras.