Imaginado por otros

Hay días en los que uno vive en la imaginación de otro, uno
se despierta y cree que hace todas las cosas siendo uno mismo, sin embargo, la
verdad es que ese día es construido por la imaginación de ese otro que
imagina.  Hoy fue así, debí caminar hasta
una iglesia que está en lo alto de la montaña enfrente de mi casa, fui como si
fuese lo último que debía hacer en la vida, caminé un largo trayecto escalé
parte de la montaña, me extravié en el bosque hasta que al final me sorprendí
de haber llegado a esa iglesia por la parte de la montaña en la que no había
camino, mientras que del otro lado se podía subir en autobús o caminando
tranquilo por una senda empedrada y bien cuidada.  La necesidad de estar en esa iglesia estaba
secundada por la idea de tocar las campanas que se me antojaban deliciosas,
como si antes que metal fuesen postres dulces. 
Me escabullí entre la gente y aproveché un descuido de quien cuidaba que
nadie se subiera al campanario, llegué hasta lo que en ese momento era mi
objetivo último, claro está que yo no sabía que aún tendría que hacer algo más,
claro está, calculado por ese otro que imaginaba mi día.  Toqué las campanas, al primer tañido
empezaron a caer gruesas gotas de lluvia y sin que yo lo supiera detrás del
campanario nacía un arcoíris que era visto por un niño sentado en la puerta de
su casa, el niño sonreía al sentir la lluvia sobre su cabeza, al mismo tiempo
que simulaba mover las cuerdas para tocar las campanas.

Oscar Vargas Duarte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s