Huidizo

Esta mañana, mientras mi madre freía huevos y preparaba arepas, pasé a buscar alguna bebida en la nevera.  Entré, apenas si la vi y le hice un gesto de saludo levantando las cejas, tomé de la nevera un vaso de leche que alguien había dejado ahí, salí sin siquiera mirar a mi madre.  Fui al comedor, tomé un pedazo de pan de una porción más grande que estaba sobre un plato.  De ahí pasé a la sala y me dejé caer en el sofá, apenas me terminé de tomar la leche noté que me observaban, levanté los ojos y saludé a mi mamá como si no la hubiese visto antes.

– Te diré algo que sabes pero no reconoces.
– A ver de qué se trata.
– Cuando naciste, un miércoles en la media mañana, después de varias horas de espera, supe que serías algo huidizo, un tanto gitano y el resto migrante.
– Cómo así?
– Lloraste como si fueras un extranjero que llega a un puerto y no sabe a donde ir.

Me levanté del sofá y me acerqué a preguntar más detalles acerca de la observación que acaba de escuchar.

– Tú no lo notas, pero en todos los lugares a los que asistes, estás pero no perteneces, y cuando crees que perteneces ya no estás.  Primero te sientes extraño, los hábitos del lugar no los reconoces, no sabes como tratar a los otros, luego, después de indecisiones que te empujan hacia la costumbre te comportas como los del lugar.  Claro está que apenas has adquirido los hábitos propios del lugar no quieres estar ahí, solo pertenecen a él tus hábitos porque tú estás pensando en otros lugares, ya te estás yendo.

– Madre, de dónde sacas eso ?
– Lo se desde que naciste.  No querías beber leche del seno, y apenas aprendiste te querías desprender de ella para tomar leche del tetero.
– Pero eso hacen todos, todos tenemos algo y queremos otras cosas.
– No es eso a lo que me refiero contigo, piensa en las cosas que has hecho, los lugares que has abandonado, las mujeres que amaste y tus soledades.

Tomé las manos de mi madre y descubrí que tenía un nuevo anillo.  Mientras lo tocaba con mis dedos comprendí en algo lo que ella me decía y entonces le hablé acerca de los orígenes de las joyas.  Luego me fui al cuarto a buscar una novela que estaba leyendo.

Oscar Vargas Duarte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s