Tú pon la sal y yo el tequila

En las sillas junto a la barra se han sentado dos muchachos, quizá un cuarto de siglo les parece poco, aunque ya lo pueden sumar al peso de su historia. Atléticos, atractivos y centrados, esa sería su definición para ellos en caso de que en el siguiente segundo ocurriese el fin del mundo y ella tuviera que ser la cronista narrando los últimos instantes de … Continúa leyendo Tú pon la sal y yo el tequila

Aprecia el sabor de las frutas madurándose

La mujer que me gusta aprecia el sabor del dulce, con prudencia apetece el chocolate y se controla dignamente ante la provocación que le produce en la boca saborearlos y quedarse con ese gusto suave en la lengua. Ella camina sobre zapatos altos y respira delicadamente la brisa porque sabe que en la transparencia del aire se recogen el aroma de los panes recién salidos … Continúa leyendo Aprecia el sabor de las frutas madurándose